El gran diluvio

El diluvio
La Maldad de la Humanidad: La razón principal del diluvio fue la extrema maldad y corrupción que había llenado la tierra. "Y vio Jehová que la maldad de los hombres era mucha en la tierra, y que todo designio de los pensamientos del corazón de ellos era de continuo solamente el mal." (Génesis 6:5) (Génesis 7:21)
El Mandato a Noé: Dios encontró a Noé como un hombre justo y perfecto en su generación, que caminaba con Dios. Le dio instrucciones detalladas para construir un arca para salvarse a sí mismo, a su familia y a parejas de todos los seres vivientes.
La Construcción del Arca: Noé obedeció las instrucciones de Dios y construyó el arca según las especificaciones divinas.
El Juicio del Diluvio: Dios envió un gran diluvio que cubrió toda la tierra, destruyendo a todos los seres vivos que respiraban fuera del arca. "Y murió toda carne que se mueve sobre la tierra, así de aves como de ganado y de bestias, y de todo reptil que se arrastra sobre la tierra, y todo hombre." (Génesis 9:11, 13)
La Preservación en el Arca: Noé, su familia y los animales estuvieron seguros dentro del arca durante el diluvio.
Un Nuevo Comienzo: El diluvio representó un juicio sobre la maldad y un nuevo comienzo para la humanidad a través de la familia de Noé. (Genesis 9:1)
El Pacto de Dios con Noé: Después del diluvio, Dios hizo un pacto con Noé y sus descendientes, prometiendo que nunca más habría un diluvio para destruir toda carne. El arcoíris fue dado como señal de este pacto. "Mi pacto estableceré con vosotros, y no exterminaré ya más toda carne con aguas de diluvio, ni habrá más diluvio para destruir la tierra... Mi arco he puesto en las nubes, el cual será por señal del pacto entre mí y la tierra." (Genesis 9:8-17)